jueves, 10 de noviembre de 2016

Una cucharilla en el bar de siempre



Querida cucharilla de café
nunca hemos hablado
y esto te va a parecer una locura.

Te llevo observando mucho tiempo
desde que vengo por este bar
hace ya bastantes  años
y conozco algunos de tus gestos  más íntimos
Esa manera  de reflejar en tu dorso plateado
las narices  de la gente y deformarlas
el brillo que te arrancan las tardes soleadas de septiembre
lo mucho que te gusta tumbarte bocabajo en un platito.

Creo que tenemos cosas en común
esa afición tuya por removerlo todo
cuando todavía está caliente,
lo de sentirte especial a pesar
de que te pareces mucho a tus hermanas

Tu tendencia cucharil
a no saber bien qué decir
y a caerte de la mesa haciendo un ruido algo ridículo
 la temperatura que se te dispara un segundo después
de entrar en la boca de los desconocidos.


Sé también que hay ciertas diferencias
a mí me late un corazón
y tú solo suenas cuando chocas contra el vaso
yo estoy relleno de tripas blandas y nervios enroscados
y tú eres de una sencillez impenetrable
yo me paso media vida teorizando
y tú eres mucho más  pragmática.
Yo tengo miedo de morirme cada día
y a ti se te ve tan despreocupada.

Ojalá pudieras entenderme
abrieras esas orejitas de metal y me escucharas
porque quiero hacerte una propuesta
un intercambio a ver qué te parece :
yo te cuento qué se siente
cuando alguien te dice que te ama
y tú me cuentas
lo que pase por ejemplo en este bar
la mañana que amanezca el mundo
al día siguiente de mi muerte. 


miércoles, 26 de octubre de 2016

He ganado el premio Ciudad de Badajoz.

Increíble pero cierto he ganado un premio importante. Yo que no ganaba nada ni en las promociones de bolsas de patatas fritas. Los poetas con pies de mono también podremos pisar esas alfombras??

martes, 4 de octubre de 2016

Contra el silencio

      VLADIMIR: ¿Qué dicen?
ESTRAGON: Hablan acerca de su vida. 
VLADIMIR: Haber vivido no les basta.
ESTRAGON: Tienen que hablar de ello.
 Esperando a Godot  Samuel Becket
Parece solemne
parece elegante
como un tipo altísimo y delgado
vestido con un smoking negro.
Pero el silencio es un farsante
se cuela sin avisar en la buhardilla de tu boca
en los pulmones de los viejos
en la almohada de los enamorados.

El silencio es el deporte favorito de las piedras
la carcoma, la ceguera, un dios de trapo.
En el silencio no hay revelación posible
no es un mapa del tesoro
no es la contraseña para entrar en el espejo
no suena, no mancha, no acaricia
el silencio es solo
el triste  mayordomo de la muerte.

Yo creo en las palabras
yo de un adjetivo estoy dispuesto a enamorarme.
no sé tú pero si esto es una guerra
yo quiero pertenecer al bando de las palabras.
Y mira que es bonita la palabra “relámpago”
más bonita que el relámpago mismo
y la luna es más bella cuando la llamo luna
y  yo prefiero las cosas que son solo palabra
como el amor
que es el hijo ingobernable de la palabra amor.



Yo quiero solamente
que la gente hable por la noche
mientras yo me duermo
que me cuenten su vida
que yo recojo sus palabras
las acurruco
y les pongo una cama en mi garganta.

Vendrá la muerte
y al menos le costará trabajo
tendrá que arrancarme una a una
todas las palabras
que me enseñó mi madre. 


domingo, 11 de septiembre de 2016

Regalando amor


En el sueño yo tenía tanto amor
que decidía repartirlo
salía a la calle para intentar polinizar con besos
un campo de amapolas
susurraba canciones a los gatos
y saludaba a los perros con el mismo ritual
con el que ellos saludan a sus amos.

Hacía cosquillas a las ramas de los árboles
y daba un masaje en los pies a los semáforos.
Visitaba a las farolas pobrecitas
que no se pueden mover
y les contaba historias de farolas rebeldes y viajeras.

En el sueño yo era  Cupido con barba y pantalones
hacía que las cebollas lloraran de la risa
sacaba a bailar swing a las palomas
abrazaba a todos los girasoles por la noche
cuando están  más tristes
y escribía cartas de amor a las cucharas.

En el sueño tenía tanto amor que empezaba a repartirlo
y era capaz de engendrar en la belleza.
En mi sueño el guepardo, la gacela y yo
nos comprábamos una casita junto al río.

Cuando el surtidor de gasolina
me decía han sido treinta litros de diésel
yo le respondía: “ te quiero tanto”

Iba a la pescadería
y les cerraba los ojos a todas las lubinas
y a los boquerones les contaba un cuento
y le daba las buenas noches al café soluble.

En el sueño yo sembraba amor y más amor
tenía tanto amor que decidía repartirlo.
Luego me despertaba
y volvía a ser este imbécil
incapaz de demostrar amor
por todo lo que de verdad me importa. 

sábado, 27 de febrero de 2016

Las cosas son las cosas



Las cosas son las cosas
y no hay mucho más misterio
la piedra
cada mañana se coloca su disfraz de piedra
y sigue el guión a rajatabla
no improvisa
pero es imposible hacer tan bien de piedra
como lo hace ella.

Las paredes de esta casa
no echan de menos a los inquilinos antiguos
el cuchillo duerme a pierna suelta en el cajón
y no sueña con bañarse desnudo
en la sopa de verduras.

No esconde dudas existenciales mi zapato
y la silla no se siente abandonada cuando me levanto.
El paraguas negro
no tiene complejo de pingüino
y el pingüino
se conforma con vivir apingüinado.

Las cosas son lo que son
y están tranquilas en ese límite
sólo yo de entre todos los seres de este pequeño mundo
me muero por salir de mi frontera
por ser algo más que yo.  

Solamente yo estaría dispuesto a dar un brazo
una pierna, un par de primaveras
cualquier cosa  
por saber en este mismo instante
qué será de mí cuando yo no sea
qué comienza donde yo me acabo
qué demonios se siente
siendo tú.

jueves, 4 de febrero de 2016

Inventario del descuido



Las llaves de casa, la confianza,  
la sonrisa, la memoria, la cartera
esa capa brillante que cubre la vida a los veinte años
La vergüenza, las ganas, el móvil,
el pelo, la gracia, todas las fotos de las vacaciones.
El hambre, la autoestima,
la media naranja de todos mis calcetines,
el libro de Pessoa, la caja de ibuprofeno, el mando de la tele,
el partido decisivo, la calma, la razón, el tiempo,
la contraseña del wifi,
aquel sueño que me atravesaba el pecho como un cometa
el sitio en el autobús, el ticket del parking, el sentido de la vida
la palabra apropiada, mi jersey favorito,
la esperanza
 y  trescientos ciencuentaidós paraguas.

Reconozcámoslo
soy un auténtico especialista
en el delicado arte de perderlo todo
la única razón de que hoy no haya perdido las gafas
es que no uso gafas.

Es una habilidad que llevo perfeccionando muchos años
estoy acostumbrado
No me asusto cuando las llaves de mi coche
deciden vivir su propia aventura
y viajar solitas debajo de mi cama
ni siquiera me pongo nervioso
cuando mi cartera se va de fiesta con todas mis tarjetas
y no dan señales de vida en cinco días

Y sin embargo muero de miedo
con solo imaginar que un día pueda perder eso
para lo que nunca encuentro el verso apropiado
eso que nunca tengo del todo
porque ni siquiera es mío
eso que para entendernos
vamos a llamar provisionalmente
tus ojos

miércoles, 27 de enero de 2016

Para los que seguís Mis pies de mono informo. El próximo miércoles 3 de febrero voy a recitar poemas nuevos y viejos en NdelT, un bar de La Latina. Llevo unos cuantos meses sin saltar al campo a jugar un partido poético completo, he estado en una especie de retiro espiritual que en el fondo no ha sido ni tal retiro ni nada espiritual. Tengo ganas de volver al micro. La entrada y la salida son gratuitas.