viernes, 10 de agosto de 2012

Discurso de podrido desengaño para niños que taladran tus oídos con su felicidad





Hay reyes blancos, negros,  pero sin ninguna magia
hay ratones pero no les interesan nuestras muelas
los dioses existen pero tocan la guitarra o hacen pelis
aunque en cierto modo resucitan a la gente.

Esa desazón con  que escurrís la almohada
sin poder dormir, ese miedo a lo desconocido
no desaparece nunca.  
Lleváis razón hay monstruos
pero solo rugen por dinero y no se trata de eso,
hay un reino para la imaginación
pero es estrictamente incomunicable,
esa celda  detrás de vuestra frente
os acompañará toda la vida
siempre igual pero siempre diferente.

Existe la verdad pero depende cómo,
cuándo, y además tampoco.
Hay una puerta de salida para cualquier problema:
saltar por la ventana
hay muchos motivos para estar asustado
hay amores de cuento pero  casi siempre duran
tres o cuatro estaciones de metro.

Hay países de nunca jamás pero no iréis
nunca jamás  por falta de tiempo o presupuesto.
Hay héroes pero huelen mal y son adúlteros,
y pócimas secretas pero las conocen todos.
Hay un cierto interés en irte con un desconocido

Ya es hora de aclarar algunos puntos…
cuando seáis mayores -queridos niños-
tampoco lo entenderéis.




3 comentarios:

  1. Este poema... ¿no habrá salido a raíz de nuestra pequeña conversación? Jajaja.

    Oh, vaya, ojalá me hubieran dicho esto mismo cuando era más pequeña, y ojalá se pudiera predicar ahora sin necesidad de la venda protectora y los tabúes que les imponemos a los niños.

    Es simplemente genial. No podría estar más identificada ni más de acuerdo.
    Teresa.

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  2. PD: de nuevo abusas de tu palabra preferida "podrido" ;)Pero está bien, quizás forme parte de tu seña de identidad.

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  3. Haciendo memoria creo que sí salió de aquella charla.. Mi seña de identidad no puede ser la podredumbre, voy a tener que diversificarme desde lo podrido¡¡¡ jeje
    Gracias Teresa

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