lunes, 14 de enero de 2013

Palabras



Últimamente no me hablabas.
A lo mejor hay límites,
fronteras subordinadas, adverbiales, temporales.
Estrenarte en cada lámpara de noche
era tiernamente difícil
como el centro de un sudoku.

Creo que las pobres nos nacían
cada vez más prematuras, más moradas.
Si te acuerdas, alguna vez pensábamos,
que iban a vivirnos unos meses.
Y a las pocas horas…
se las llevaba un enfermero silencioso,
tapándoles la cara con la sábana.

Cuando te enamores
sea de alguien con quien te imagines
hablando de la muerte  hasta la muerte.

Algunas,
las de las seis de la mañana,
estarán en el infierno.

La inmensa cotidiana mayoría:
chaqueta
cambia de canal
hemos quedado
habrá obtenido un tardo purgatorio.

Las menos,
lo sé sin que las oiga,
las que nunca terminamos de decirnos,
las  que nos gritan
desde su  ingrato cementerio,
las que murieron asfixiadas
en el ascensor del labio,
las  interminables,
siguen hoy esperando por su cielo. 


2 comentarios:

  1. Esas que nunca terminamos de decirnos...
    Pero también ésas que algunos sabéis poner a lomos de un verso...
    Un abrazo.

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  2. Madre mía!!!....este es precioso.....si, cuanto dices..."Cuando te enamores sea de alguien con quien te imagines hablando de la muerte hasta la muerte"...Que forma de expresar algo profundo y grande..."...las interminables siguen hoy esperando....."...si, este poema llega, llega dentro. M.

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