domingo, 7 de diciembre de 2014

Ella y yo


 Al principio, cuando nos conocimos
hará casi seis años
apenas salíamos del cuarto
nos pasábamos la noche en plan salvaje
yo con más entusiasmo que otra cosa,
ella con mucha más paciencia,
juntos y felices bajo las sábanas blancas
de un nuevo documento de Word.
En la ventana un cielo absurdo de metal fundido
y en aquella mesa siempre, mi ron oscuro
con una pizca de coca-cola.

Pasado el tiempo de las primeras veces
nos saludamos hoy sin tanta retórica fingida
sin Baudelaire, ni Rimbaud, ni Gil de Biedma
mirando desde el mueble lo que hacemos.
Convivimos en dóciles mañanas de domingo
arrebatadas para siempre a la resaca.

Ella lleva mucho menos maquillaje
sostiene en la cocina su café cortado
con esa bata, esas pantuflas
y esas ojeras tremendamente  azules

Y yo la miro y no sé cómo explicar
que sea capaz de forrar de espuma  
el fondo de todos mis precipicios  
y hacerlo con una media sonrisa
que no conduce a ninguna parte.

No sé si será el amor de mi vida
o un modo menos afilado de hacerme viejo
pero una cosa es cierta
no nos va mal del todo
la Poesía y.yo tenemos
un prometedor pasado por delante.


5 comentarios:

  1. Como casi siempre,
    Una gota de saliva
    Que ha invertido su recorrido
    Y se ha quedado en el aire
    justo enfrente de alguien
    Para que vea,
    a modo de lupa
    a través de ella,
    una realidad
    un poco más
    bonita.

    ¡Gracias!

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  2. EYYY eso está muy bien. Quién eres??? Da la cara, poeta.

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  3. Feliz cumpleaños, poeta. Espero que continúes muchos años más asombrándonos con tus escritos. Gracias, Miguel.

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