jueves, 30 de mayo de 2013

La lámpara del karma



Si viniera el genio de la lámpara zoológica
el Buda rechoncho a visitarme
y me dijera elige otro destino
otro disfraz
cambia de cuerpo y de muralla
te veo cansado de ser hombre.

Si viniese le diría…

Nunca un  halcón azul y estallahuesos
ni  un leopardo de sangre
ni golondrina de vuelo transatlántico
ni delfín rosa resolviendo derivadas
tampoco lobo aullando su delirio
o elefante recitando el cantar de los cantares
ni siquiera príncipe destronado de los monos

Si de verdad me preguntara el Buda…

A mí me gustaría  ser
una tortuga
tener  un corazón verde  y gigantesco
dar la vuelta al sol
sobre este planeta azul
doscientas setentaiocho veces
mientras mastico una espinaca infinita
y miro el péndulo del mar en calma
pero eso sí
con otra tortuga cerca
con la que hablar del tema


3 comentarios:

  1. Ignoro el tortugúes. Pero si te encuentro por ahí, masticando una espinaca, en tu doscientassetentainueve vuelta al sol, sabré cual es tu deseo más profundo.
    Abrazos, a ti, a tu poesía.

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  2. No hay nada como una buena compañía, para aliñar ese viaje lento, lleno de paz de tortuga verde...

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  3. Me ha encantado ese guiño biológico....este poema me hace recordar el Arca de Noé....Ese "cambiar de cuerpo y de murall".....profundo...muy tuyo....Y el final...muy bueno, pero se me ha hecho corto!!!...me quedo con las ganas de saber sobre esa conversación quelonia...
    M.

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