sábado, 3 de agosto de 2013

Yo... sociedad anónima



Si mi cerebro fuera la oficina de comercio
de una empresa multinacional
yo sería ese,
al que nadie pregunta en los pasillos

De un lado a otro
peces gordos y corbatas negras
sonríen
firman los contratos
toman decisiones
hablan por videoconferencia 
con miles de franquicias repartidas
por mis manos,por mis tripas, por mi espalda,
compran nauseas, venden sudores fríos,
importan resfriados,
exportan alguna sonrisa
hablan con otras sociedades tan anónimas
pero menos que la mía.

Y yo en aquel cubículo
la camisa arrugada
los zapatos sucios del  abismo
harto de mi nadie
intoxicado de preguntas y café
incapaz de entrar al despacho de mí mismo
Soñando con el tiempo de tomarme 
unas imposibles vacaciones 
de este trabajo irrenunciable de ser yo.


1 comentario:

  1. Dite a ti mismo que deberías probar a ser más laxo con tus empleados.
    Muy bueno. Te exporto una sonrisa :)

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